viernes, 19 de febrero de 2010

Si no duele, no inspira.

Y hoy me ha inspirado el título de un enorme LP de Rafael Lechowsky (Flowklórikos) - Donde duele inspira.

Y la verdad es que, bajo mi punto de vista, es una verdad como un templo, es decir, ¿por qué sólo somos capaces de escribir cuando sufrimos?
A mí, personalmente, me cuesta escribir cuando me encuentro bien, parece no haber un motivo, y soy de los que cree que siempre hay un motivo para escribir, siempre hay algo que decir, ¿no?.

Mi profesora me insiste en que son bloqueos creativos, que he de eliminar esas barreras que me impiden pensar con claridad... Por favor, ni si quiera me considero creativo, sólo escribo cómo me siento. Y si me siento bien, ¿qué quieren que ponga? ¿que soy feliz?

Pues sí, lo soy, estoy con una chica magnífica que me da todo lo que tiene y me completa, estudio lo que me gusta, gozo de unos compañeros de clase estupendos, tengo salud, amistades de las que son difíciles de encontrar...

Ayer me dije que intentaría que este blog fuera mi día a día personal, y como el blog no tiene una finalidad específica pues hoy he decidido contar que me encuentro bien, que la vida me sonríe, hay altibajos, está claro, como en todo, pero mis momentos de felicidad superan a los momentos de pena por goleada.

Y poco más queridos lectores, que es posible que todo pueda mejorar o empeorar, pero eso no va a impedir que disfrute del hoy. Ya se sabe, Carpe Diem.

P.D: No he contado nada de mi día porque, sinceramente, el día ha sido de lo más normal, qué le vamos a hacer.

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